¿Qué significa aprender a aprender y cómo hacerlo?

Aprender a aprender requiere tener la capacidad de sumergirte en el mundo de la enseñanza a través de la disciplina y así poder seguir adquiriendo conocimientos con eficacia de acuerdo a tus metas. Así como cuando quieres aprender a tocar guitarra.

Para lograrlo, debes empezar teniendo en cuenta dos factores principales:

1) Auto-comprensión

Aprender a aprender

Tienes que estar claro de tus habilidades, así como también de los retos y obstáculos que debes atravesar para llegar a tu máximo desarrollo.

Es importante conocer bien la diferencia entre lo que puedes hacer sin ayuda y lo que puedes hacer con otras personas, y aceptarlo.

Una de las claves del éxito en el aprendizaje es tener consciencia de qué es lo que ya sabes y qué es lo que necesitas aprender.

Por eso es importante saber identificar cuales son tus destrezas para usarlas a tu ventaja, y por otra parte, cuales son tus debilidades, para que puedas crecer a partir de ellas y corregirlas.

2) Determinación

Necesitas encender tu espíritu de competencia, no con aquellos que te rodean, sino contigo mismo. Siempre prioriza ese sentimiento que despierta en ti los motivos para seguir adquiriendo información y así alcanzar tu objetivo.

Esa emoción que aleja cualquier duda que puede resultar un impedimento, aquella que te recuerda lo mucho que disfrutas aprender y cómo tu esfuerzo se verá recompensando en un futuro, domínala y tenla presente en todo momento.

Para que puedas alimentar a tus conocimientos, es de gran relevancia poder comprender los aspectos del aprendizaje pasivo y el aprendizaje activo.

Aprendizaje Pasivo

Esto es lo que sucede cuando no tienes mucho interés en aprender pero necesitas hacerlo, o por el contrario, cuando el interés esta presente, pero al no ser una información que usarás en ese momento, no indagas en ella y no le das importancia.

Por ejemplo, sabías que ibas a tener una evaluación en una semana, pero evadiste a toda costa estudiar hasta el día anterior.

Probablemente apruebes la evaluación, pero no lograrás determinar tus capacidades, pues sólo estás usando tu memoria a corto plazo y desarrollando debilidades como desmotivación, olvido y desenfoque.

a) Desmotivación

Tus malos hábitos hacen que tengas pensamientos degradantes de ti mismo como que no puedes aprender, que es muy difícil para ti o que eres flojo.

b) Olvido

Ya que sólo estudiaste para aprobar en el momento, los conocimientos no quedarán en tu memoria y lucharás para recordar lo que creías dominar muy bien.

c) Desenfoque

Diriges tu atención a objetos que sólo logran distraerte, como tu tv, tu computador o tu celular. Caes en el inevitable hoyo de la hipnosis y no te concentras en lo que deberías.

La terrible consecuencia de estos tres aspectos es tener buenas calificaciones por aprender para la nota pero no tener noción de la información que te sabías hace una semana por no aprender a aprender.

Por lo tanto, es común que te entristezcas al no hallar motivos para estudiar o tener mucho estrés porque ves más puntos en contra que a favor en cuestión de un resultado exitoso.

¿Cuál es la solución? Aprender a aprender de la única manera correcta: a través del aprendizaje activo.

Aprendizaje Activo

Aprender a aprender

Es la mejor vía para asegurar el éxito. Para ello, necesitas dominar ciertos factores que te permitirán tener dominio sobre tus debilidades.

Debes analizarte en cada aspecto de tu vida y determinar las áreas en las que triunfas y aquellas en las que fracasas, tomando a estas últimas como fuentes de inspiración para alcanzar nuevas metas de aprendizaje.

Los factores que te permitirán adquirir conocimientos de manera adecuada son los siguientes:

1) Ten confianza en ti mismo

Por más trillado que parezca, la aceptación totalitaria de ti mismo, no sólo aludiendo a tus capacidades sino también enfrentando a tus debilidades, es esencial para asegurar el aprendizaje.

Debes tener en cuenta qué información posees y cómo la adquiriste, así como también tu respuesta en situaciones en las que debes solventas problemáticas.

Otros aspectos a considerar incluyen tu desenvolvimiento con el mundo que te rodea. ¿Cómo actúas en una fiesta, conversando con amigos, o cómo buscas calma en un evento de estrés?

Sólo cuando tienes un conocimiento completo de ti mismo es que logras ver con claridad qué cualidades en ti necesitas fortalecer para superar todos los obstáculos que evitan que avances al próximo objetivo en tu cadena de aprendizaje.

En vez de decir “soy flojo”, plantéate la pregunta “¿Por qué soy flojo?” y rétate a ti mismo a hacer las cosas de forma distinta para así conocer la raíz del problema y deshacerte de él. Eso es aprender a aprender.

2) Organiza tus métodos de estudio

Todos aprendemos de maneras diferentes, pues cada quien elige cómo estudiar.

Puedes tomar apuntes durante las clases, realizar ejercicios para practicar la resolución de problemas, hacer resúmenes de la información que te interesa adquirir o incluso elaborar mapas conceptuales en base a los conocimientos de interés.

Descubrir el método que más te favorece no sólo te ayudará a estudiar de manera eficaz, también hará que el proceso sea más divertido y así no te querrás distraer con nada.

Solo intenta con cualquier técnica de aprendizaje que se te ocurra y quédate con la que te sientas más cómodo, aquella que te de resultados eficientes.

3) Descansa la mente para asegurar un bienestar equilibrado

Tenemos el otro extremo del aprendizaje pasivo, cuando en algún momento tenías el enfoque de tus objetivos pero olvidaste cómo aprender a aprender porque te perdiste en medio del estrés de intentar superarte consistentemente.

Intentar corregir nuestros defectos no es para nada algo negativo, al menos que esto afecta a nuestra salud mental o física.

Somos seres humanos y necesitamos distraernos de vez en cuando para asegurar que el proceso de aprendizaje fluya de manera natural y no forzada.

Lo más importante es dormir bien. Si pasas horas excesivas estudiando, llegará un momento en el que tu cerebro se vea químicamente alterado y no podrás captar la información de forma adecuada.

El ejercicio físico, el baile y alimentarse de forma saludable son actividades de mucho peso para asegurar la adquisición de los conocimientos que requieras.

Si padeces de alguna alteración o condición de salud, no la ignores. Reconócela y enfócate en mejorar, porque de nada servirá todo el esfuerzo si tu bienestar está en decadencia.

Ahora que ya sabes cuál es el truco de aprender a aprender para obtener un aprendizaje duradero en oposición a conocimientos efímeros, recuerda respirar profundo, en especial en situaciones de estrés.

Donde existe un problema, también existe una solución racional a la que puedes llegar sólo estando en el estado de calma y determinación adecuado. ¡Éxito!

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