Aprender a interpretar una boleta

¿Perteneces al grupo de personas que no se toman el tiempo de leer o aprender a interpretar una boleta?

Eso es un error.

Debemos ser capaces de entender qué es lo que nos están cobrando para evitar pagos adicionales y saber cómo ahorrar al contratar un servicio.

Por eso decidimos hacer esta publicación. Tenemos la intención de que comprendas las bases para aprender a interpretar una boleta.

¿Qué es una boleta?

Una boleta es un comprobante que emite la compañía que presta el servicio y contiene información valiosa sobre el consumo de los clientes y el importe final a pagar.

como leer una boleta

Qué contiene una boleta

Aunque en principio las boletas sean tan indescifrable como los jeroglíficos egipcios o la caligrafía de un médico, si prestamos atención y conocemos las bases principales, sabremos cómo leer y entender qué estamos pagando para poder ahorrar.

Solicitar la boleta

El primer paso, y sonará evidente, es tener la boleta. Muchos no conocen cómo solicitar la boleta. En general, tienes dos opciones: pedir a la compañía que te la envíe a tu dirección postal o entrar en la página web de la empresa y descargarla de manera online.

Gran parte de las compañías que ofrecen servicios de gas o electricidad cambiaron su atención al cliente a la modalidad digital. Algunas, incluso, no cuentan con boleta física; sino que le indican a los clientes que la descarguen online o la reciban por correo electrónico.

Conocer la información

Evidentemente, no es lo mismo una boleta de gas que una boleta de electricidad. Pero, ambas desengranan los importes de manera similar.

Encontrarás los siguientes datos:

  • Datos del titular. Nombre, apellido, documento de identidad o pasaporte del titular del contrato, dirección y números de contacto.
  • Datos de la factura. Fecha de entrega, fecha de corte, número de factura, tarifa y clasificación del cliente.
  • Evolución. Comparación del consumo por meses y la cantidad de energía aprovechada.
  • Total a pagar. Importe final a pagar, fecha de vencimiento y vencimiento estimado de la próxima liquidación.

Eso, al menos, es el cuerpo principal de la boleta. Luego se descompone en otros importes. Veamos cuáles son:

  • Importe dijo. Tarifa invariable que se aplica independientemente del consumo mensual o bimensual. La compañía fija un monto y luego lo multiplica por el número de días de aprovechamiento.
  • Importe variable. Tarifa que cambia según la cantidad de energía consumida. La compañía multiplica los kWh por una tarifa que ellos coordinan.
  • Impuesto de hidrocarburos. Un tributo obligatorio que busca reducir el consumo de energía. Lo fija la gaceta vigente del momento y se aplica sobre los kWh facturados.
  • IVA. Impuesto de 21%, al menos en la gaceta vigente, que se aplica sobre la suma de los importes mencionados anteriormente.

Cómo interpretar una boleta

Ahora que conoces todos los elementos de la boleta, es momento de aprender a interpretarlos.

Lo primero que tienes que ver es el número de kWh consumidos en el periodo. Por ejemplo, de mayo-junio y de julio-agosto para identificar si aumentaste o disminuiste tu consumo.

Si aumentaste, significa que estás dejando luces necesidades, los electrodomésticos permanecen activos más tiempo encendidos, etc.

También puedes ver la categoría donde te ubica la compañía. Es una clasificación de consumo bajo, consumo medio y consumo alto según la cantidad de kWh por mes.

Una forma de mantener un registro es con equipos de medición. La misma compañía te proporcionará uno, pero agregará el costo del alquiler a la boleta final.

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Finalmente, te recomendamos comparar las tarifas fijas y variables de la compañía con otras del mercado. Es posible que te ofrezcan un paquete más económico.

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